En este capítulo conversamos con Abraham Otero Vargas un piurano que junto a su familia transformó un antojo de su esposa embarazada en una próspera cadena de fast food al estilo francés. Abraham nos contó como inició su proyecto, los tropiezos en el camino y la curiosa forma de encontrarle el propósito a su negocio.

El inicio de un innovador modelo de negocio

Todo comenzó con un antojo de su esposa durante el embarazo de su segundo hijo, una noche con ganas de comer crepes recorrieron las calles de Trujillo en busca del lugar ideal para satisfacer el antojo. Recorrido que no tuvo éxito ya que no encontraron el lugar adecuado. No les quedó otra alternativa más  que buscar la receta en internet y hacerlos en casa.

Dos días después, la idea surgió: «vendemos crepes» -le dijo Abraham a su esposa-, y fue así como inició un innovador modelo de negocio, con una idea clara, crear un punto de venta fast food que genere empleos  de calidad para muchas personas, especialmente para estudiantes.

Madame Crepe

Es una cadena de fast food en centros comerciales dedicada a vender crepes y productos relacionados al estilo francés. Cuenta con cinco locales en cuatro Provincias: Lima, Piura, Chiclayo y Trujillo.

Para entrar necesitas experiencia

Abraham tenía una idea muy clara y bien estructurada: su modelo de negocio era ideal para estar en centros comerciales. Comenzó a tocar las puertas presentando su propuesta de negocio y su marca, y a pesar de ser muy buenas, le exigían un requisito que no tenía: “experiencia”. Pero esto no fue motivo para desistir de lo que ya estaba decidido a comenzar.

Aún cuando las puertas de los centros comerciales se cerraron, Abraham creía tanto en su modelo de negocio que ya había importado los equipos necesarios; tenían todo listo para iniciar, menos el local.

¿Destino o Casualidad?

Luego de una larga búsqueda, y aunque la zona no los convencía, habían elegido el que hubiera sido el primer local de Madame Crepe, sin embargo, un día antes de firmar el contrato de alquiler se detienen en el grifo El Golf de Trujillo y se dan cuenta de que era el lugar perfecto para iniciar el negocio, solo había un problema: todos los locales estaban ocupados. Aún así Abraham y su esposa deciden indagar un poco más y descubren que un local estaba próximo a desocuparse.  

Y fue así como el 30 de septiembre del 2017 Madame Crepe inició sus operaciones en el grifo El Golf en Trujillo y para fines de enero del 2018 los centros comerciales se comunicaron con Abraham para contar con su marca, y así darle inicio a lo que sería un exitoso modelo de negocio.

Juntos en las buenas y en la pandemia

Llegó la pandemia y los planes de crecimiento de Madame Crepe se truncaron, la cadena iba a pasar de cuatro puntos de venta en tres provincias a ocho puntos de venta en cinco provincias, la inversión ya estaba hecha, Abraham llegó del exterior con los nuevos equipos el viernes 13 de marzo del 2020 y dos días después decretaron cuarentena total, dejándoles poco flujo de caja para enfrentar lo que venía.

A pesar de la adversidad, Abraham nunca pensó en reducir a su personal durante la pandemia, por el  contrario, los mantuvo incluso cuando estaban sin operar, la situación se afrontaba con todo el equipo junto, y así se ha mantenido hasta ahora incluso cuando la situación sigue en incertidumbre.

Un negocio con propósito

Desde el inicio, Abraham quería crear un negocio que abriera oportunidades laborales a muchas personas, y fue así como encontró el propósito de su negocio: ayudar a sus colaboradores a cumplir sus sueños personales. Abraham continúa trabajando para hacer Madame Crepe un lugar especial de trabajo que motive a sus colaboradores y abra nuevas oportunidades.

El 2021 Para Madame Crepe

Finalmente, Abraham nos contó sobre el futuro para Madame Crepe en este 2021, la meta es consolidar las operaciones en esta nueva normalidad en la que poco a poco la sociedad se va adaptando, siendo el delivery un canal fundamental. Los planes de expandirse no se detienen así como tampoco el sueño de transformar a Madame Crepe en una franquicia.